| En el mes del Día de la Masturbación, 07 de mayo, Gleeden Argentina revela cómo el autoplacer se consolida como el verdadero territorio de libertad femenina.
Menos expectativas externas y más autonomía: el autoplacer gana terreno como la vía más efectiva hacia la satisfacción sexual. En el marco del Día de la Masturbación, la plataforma de citas no monógamas pensada por y para mujeres Gleeden pone cifras a un cambio de hábito que ya es parte de la normalidad cotidiana: cuando los vínculos fallan o se vuelven predecibles, las mujeres eligen priorizar su propio bienestar. El 95% de las argentinas asegura alcanzar el orgasmo a través de la masturbación, consolidándola como la forma más efectiva de conexión con el propio deseo. Lejos de ser un tabú, hoy ocupa un lugar central en la experiencia sexual: un espacio donde cada mujer define sus tiempos, su ritmo y sus límites. El impacto va más allá de lo íntimo. El 70% de las usuarias de Gleeden reconoce que recurre al autoplacer como una forma de gestionar el estrés, mejorar el descanso y desconectar de la rutina. En un contexto atravesado por la exigencia diaria, se vuelve una práctica concreta de bienestar. “El cambio es cultural. Durante años, el placer femenino estuvo condicionado por la mirada del otro. Hoy vemos mujeres que ya no esperan que alguien descubra su deseo, sino que lo exploran, lo entienden y lo priorizan”, explica Silvia Rubies, Directora de Comunicación de Gleeden Latinoamérica. Este cambio también deja en evidencia una tensión que persiste. Mientras el autoplacer ofrece resultados claros, la experiencia compartida todavía presenta desafíos. La llamada “brecha del orgasmo” sigue vigente en muchos vínculos, y es ahí donde el conocimiento propio empieza a marcar un nuevo estándar. A la par, el crecimiento del universo SexTech acompaña esta transformación. Según Mordor Intelligence, los smart sex toys son el segmento de mayor expansión del sector, con un crecimiento anual proyectado del 22,34% hasta 2030 – una señal clara de que la tecnología ya forma parte de la experiencia sexual y potencia la autonomía. Sin embargo, la apertura no es total. Aunque 8 de cada 10 mujeres reconoce masturbarse con frecuencia, solo una minoría se siente cómoda hablando del tema públicamente. El placer avanza más rápido que la conversación. En 2026, el cambio es evidente: el placer propio dejó de ser un tema secundario para convertirse en un punto de partida. Y cuando eso sucede, ya no se trata solo de lo que pasa en la intimidad, sino de cómo se redefine, desde ahí, la forma de vincularse con los demás. |
El placer no se negocia: el 95% de las argentinas alcanza el orgasmo a solas
