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Hasta un 20% de las personas que han participado en la última encuesta de Gleeden afirma haber utilizado alguna vez la IA con fines eróticos El auge de vínculos emocionales con asistentes inteligentes cambia la dinámica amorosa Tradicionalmente entendida como un vínculo romántico o sexual con otra persona, la infidelidad está empezando a vivir una transformación radical en la era digital. Según los datos de la última encuesta de Gleeden* – la primera plataforma europea de encuentros extramatrimoniales pensada por y para mujeres, con más de 13 millones de usuari@s en todo el mundo y 1,2 millones en España – las relaciones emocionales o íntimas con sistemas de inteligencia artificial (IA) están emergiendo como un nuevo motivo de conflicto en las parejas. De hecho, ya empiezan a existir peticiones de divorcio que argumentan “vínculo emocional con IA” como una de las causas, lo que refleja un cambio cultural y tecnológico de gran calado. Por el momento, no es un motivo de aumento en la tasa general de divorcios, pero sí han aumentado los expedientes en que se menciona explícitamente una IA como parte del problema. “Evidentemente, la inteligencia artificial no es la causa de un divorcio, siempre hay un problema anterior que hace que uno de los miembros de la pareja consulte con la IA y empiece a mantener conversaciones con ella”, afirma Eva Moreno, sexóloga de Gleeden. “Cada vez es más habitual que uno de los miembros de la pareja, que se siente desbordado o menos apoyado, encuentre en la IA el soporte emocional que necesita, ya que la inteligencia artificial, con los recursos que tiene, se lo puede ofrecer”, añade Moreno. Los datos de la encuesta de Gleeden muestran que todavía las personas encuentran más facilidad en abrirse emocionalmente a otras personas que a un chatbot, aunque un 24% de encuestad@s afirma que, a veces, les parece más fácil abrirse emocionalmente a una IA. Por otro lado, hasta un 20% de encuestad@s afirma haber utilizado alguna vez la IA con fines eróticos. De hecho, ya existe un 40% de personas que considera que mantener una conversación íntima o romántica con un chatbot equivale a una infidelidad. Por esta razón, un 55% de personas encuestadas afirma que no explicaría a su pareja que mantiene interacción emocional o sexual con una IA, y un 18% lo haría solo si su pareja le pidiera explicaciones. El motivo es muy claro: los chatbots y asistentes de IA están diseñados para ofrecer compañía, empatía, incluso intimidad simulada, lo que en algunos usuarios sustituye o complementa la relación de pareja. Un 36% de las personas encuestadas han afirmado que lo que más podría atraerles de una IA como compañer@ es su disponibilidad absoluta, mientras que a un 32% les atrae que se pueda personalizar. El hecho de que la IA no da conflictos es lo más valorado por un 25% de las personas encuestadas. Estos datos evidencian que la percepción social sobre lo que constituye “infidelidad” está cambiando: no se trata solo de contacto físico con otra persona humana, sino también de vínculos virtuales o digitales que desplazan afectivamente a la pareja real. “La irrupción de la inteligencia artificial en la esfera emocional abre un nuevo capítulo de lo que entendemos por infidelidad. No se trata únicamente de cuerpos, sino de emociones, tiempo, atención o secretos”, concluye Eva Moreno.
*Encuesta realizada del 5 al 20 de noviembre de 2025, entre 9.273 usuarias y usuarios de Gleeden.
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La nueva cara de la infidelidad: relaciones con inteligencia artificial