Según Gleeden, la plataforma de encuentros extraconyugales pensada por y para mujeres, la música juega un papel mucho más flexible —y ocasional— en la intimidad de las personas de lo que solemos imaginar.
Aunque las películas nos acostumbraron a visualizar escenas sexuales acompañadas de melodías sensuales, en la vida real las cosas suenan distinto. Literalmente.
Una encuesta realizada por Gleeden en mayo de 2025 a personas de España, Colombia, México y Argentina reveló que el 58% de los encuestados pone música a veces durante el sexo, mientras que solo un 4% lo hace siempre. Por otro lado, un 26% dice que nunca ha usado música en un encuentro sexual, y el 12% asegura que depende de con quién esté.
Pero si algo sorprendió, fue la respuesta a con quién se suele musicalizar la intimidad. Solo el 16% dice que pone más música con su pareja estable, mientras que el 25% lo hace con su amante. Además, un 27% admite que lo ha hecho con ambos, y un 31% prefiere no hacerlo con ninguno de los dos. El dato deja claro que, en muchos casos, la música aparece más en escenarios informales o de exploración que en la rutina de pareja.
Ahora bien, ¿la música realmente mejora la experiencia sexual? Para el 62% de los de los usuarios de Gleeden sí lo hace (dividido entre un 28% que respondió “totalmente” y un 34% que dijo “algo”). Solo el 16% lo niega, mientras que un 22% confesó que nunca se había detenido a pensarlo.
El deseo también tiene sus bandas sonoras favoritas. Entre los estilos musicales que más se asocian con lo sensual, el soul lidera con un 22%, seguido de jazz (21%), rock suave (17%) y, más lejos, géneros como R&B, pop, electrónica y reguetón. Al parecer, el deseo se mueve más al ritmo de lo suave y envolvente que del beat explosivo.
Al preguntar si las personas tienen playlists o canciones fijas para el sexo, un 51% respondió que no tiene ninguna preferencia concreta, mientras que el 19% sí cuenta con una lista especial. Otros, en menor proporción, dicen que todo depende del estado de ánimo o que dejan la selección musical en manos de su pareja.
La encuesta también tocó momentos inesperados: el 14% alguna vez se desconcentró por una canción inapropiada, aunque el 73% asegura que nunca le ha pasado. Además, el 13% dijo que, aunque fue incómodo, terminó siendo divertido.
El vínculo entre música y fantasía también estuvo presente. Un 44% admitió haber fantaseado con alguien mientras escuchaba una canción específica, y el 51% asegura que ha tenido sexo al ritmo de una canción y lo notó durante el acto, mientras que la otra mitad lo vivió como una coincidencia extraña o divertida.
Y por último, cuando se preguntó si alguna vez alguien les había pedido poner música antes de tener sexo, el 48% de los usuarios de Gleeden dijo que sí y el 52% que nunca le ha pasado.
