Un estudio impulsado por Gleeden, la app de citas no monógamas líder en Latinoamérica, revela que el 48% de los colombianos ha experimentado relaciones no monogámicas, desafiando las normas tradicionales y promoviendo nuevas formas de relacionamiento.
Bogotá, 4 de abril de 2025 – La manera en que los colombianos entienden el amor y las relaciones está en constante evolución. Para comprender mejor esta transformación, Gleeden, la plataforma líder en encuentros extraconyugales y no monógamos creada por y para mujeres, en colaboración con Dive Marketing, realizó un estudio en Argentina, Brasil, México y Colombia. Los hallazgos muestran una sociedad cada vez más abierta a explorar nuevas formas de vincularse afectiva y sexualmente.
En Colombia, el 43% de los encuestados reconoce al menos un tipo de relación no monogámica, siendo las relaciones abiertas (65%), el poliamor (64%) y la poligamia (59%) las más identificadas. Sin embargo, el 59% asocia erróneamente la infidelidad con la no monogamia, lo que evidencia una falta de información sobre estas prácticas. Otras formas de relación menos conocidas incluyen el intercambio de parejas o swinger (53%), la polifidelidad (41%), las tríadas (38%) y, en menor medida, la anarquía relacional (22%).
El estudio revela que el 48% de los colombianos ha experimentado algún tipo de relación no monogámica. La infidelidad lidera con un 31%, seguida de las relaciones abiertas (19%), las tríadas (15%), la anarquía relacional y la polifidelidad (14% cada una), el poliamor (12%), el intercambio de parejas (11%) y la poligamia (9%). Esto sugiere que, aunque hay un interés creciente en explorar relaciones consensuadas fuera de la monogamia tradicional, la infidelidad sigue siendo la forma más común de transgresión a los modelos convencionales.
Para Flavia Dos Santos, psicóloga de cabecera de Gleeden, la infidelidad sigue siendo más común porque «la gente no quiere afrontar esa conversación. Es un tema incómodo que toca la autoestima y desafía la forma tradicional de ver las relaciones de pareja. Muchos prefieren ignorar otras opciones, seguir engañando y mantener el status quo».
Aunque el interés por explorar otros modelos relacionales es creciente, las barreras sociales y emocionales siguen influyendo en las decisiones individuales. En Colombia, la comunicación es el principal obstáculo para la no monogamia (44%), seguida de la confianza y las expectativas (28%) y la gestión emocional (27%). En otros países estudiados, como Argentina y México, el reto principal es el respeto por los límites y acuerdos, mientras que en Brasil predominan las dificultades en la comunicación y la confianza.
Por esta razón, Flavia Dos Santos enfatiza la importancia de la comunicación en este proceso: «El problema no es solo la falta de información sobre la no monogamia, sino también la dificultad para escuchar y expresar deseos, temores y expectativas. Comunicar no es solo hablar, sino también saber escuchar».
Las nuevas generaciones lideran este cambio. El 83% de los menores de 25 años valora la exploración y la curiosidad en sus relaciones, el 77% prioriza la libertad y el disfrute sexual, y el 75% da importancia a la conexión emocional. Sin embargo, también enfrentan desafíos: el 64% reconoce la necesidad de adaptarse a cambios emocionales y físicos, y el 58% menciona la estigmatización como una barrera importante.
Sobre por qué los jóvenes son más abiertos a estas dinámicas, Dos Santos comenta: «Crecieron en hogares donde vieron traiciones, sufrimiento y deslealtad. No quieren repetir ese modelo y buscan relaciones más equitativas y transparentes. No desean quedar atrapados en una estructura que han visto fracasar en su entorno cercano».
En cuanto al futuro de las relaciones en Colombia, el 42% de los encuestados cree que predominará la diversidad de modelos relacionales, el 28% apuesta por la soltería y los vínculos artificiales (como el uso de inteligencia artificial o dispositivos tecnológicos en la vida afectiva), el 16% considera que la no monogamia será la norma y solo un 5% cree que la monogamia tradicional continuará predominando.
El estudio liderado por Gleeden revela que, si bien la infidelidad sigue siendo más frecuente que las no monogamias éticas en Colombia (12 puntos por encima de las relaciones abiertas), también hay un creciente interés en relaciones no monogámicas consensuadas. A pesar de esto, el país enfrenta mayores barreras en la aceptación de estos modelos en comparación con otras regiones, experimentando 9 de los 11 desafíos identificados.
Finalmente, los colombianos proyectan un futuro donde la soltería y los vínculos artificiales juegan un papel predominante, con una preferencia 12% mayor que la no monogamia y 23% mayor que la monogamia. Estos datos confirman que las relaciones están en un proceso de transformación profunda, marcado por una mayor autenticidad, diversidad y exploración emocional y sexual.
*Puede consultar el estudio completo AQUÍ