| En el marco del Día Internacional de la Mujer, un nuevo relevamiento demuestra que el mayor pico de libertad, autoconocimiento y audacia sexual femenina no ocurre a los 20, sino en la madurez. El fin de las exigencias estéticas y la búsqueda de calidad por sobre cantidad.
Durante décadas, el relato social impuso que la juventud era el sinónimo definitivo de la plenitud sexual. Sin embargo, un cambio de paradigma profundo está demostrando exactamente lo contrario. Hoy, las mujeres mayores de 45 años se consolidan como una «generación bisagra»: crecieron en una época de tabúes y educación sexual nula, pero en la actualidad son las protagonistas de un destape íntimo marcado por la libertad, la comunicación y el fin de la culpa. En vísperas de un nuevo 8M, Gleeden, la 1ª plataforma en LatAm de encuentros no monógamos pensada por y para mujeres, realizó un relevamiento entre sus usuarias para entender cómo se transforma el deseo en esta etapa de la vida. Bajo su premisa global «Sé fiel a ti misma», los datos confirman que, pasada la barrera de los 45, las mujeres dejan de lado las inhibiciones y toman el control absoluto de su placer. Lejos de conformarse con la rutina, utilizan estos espacios de encuentro libre como una herramienta de redescubrimiento personal, donde la prioridad ya no es complacer al otro, sino explorarse a sí mismas. Los números del despertar sexual en la madurez Para entender este fenómeno, la app de citas Gleeden analizó los comportamientos y motivaciones de las mujeres de +40 en su plataforma, arrojando datos reveladores:
«Estamos frente a mujeres que se atrevieron a interpelarse. A los 20 quizás tenían más sexo, pero a los 40 y 50 tienen mejor sexo, porque saben exactamente qué quieren y qué no», explica Silvia Rubies, Directora de Comunicación de Gleeden Latinoamérica. «Plataformas como la nuestra se han convertido en ese ‘cuarto propio’ digital donde ellas lideran el juego. Ya no esperan a que el placer les sea dado; salen a buscarlo, eligen con quién, cómo y cuándo, viviendo una sexualidad mucho más relajada y consciente». El autoconocimiento no tiene fecha de caducidad. En un nuevo 8 de marzo, las argentinas demuestran que la verdadera revolución empieza cuando una mujer decide, por encima de cualquier mandato, ser fiel a su propio deseo.
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La «Generación X»: Por qué las argentinas alcanzan su verdadera plenitud sexual después de los 45